El gobierno peruano otorgó el salvoconducto que permitió a la ex primera ministra viajar a México, mientras ambos países acordaron reanudar sus relaciones después de meses de ruptura diplomática.
LIMA, PERÚ / CIUDAD DE MÉXICO — 7 de agosto de 2026
México y Perú anunciaron este viernes la reanudación de sus relaciones diplomáticas, poniendo fin a una crisis que se agravó después de que el gobierno mexicano otorgara asilo a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, procesada y posteriormente condenada por su participación en los hechos relacionados con el intento de disolver el Congreso encabezado por el entonces presidente Pedro Castillo en diciembre de 2022.
El anuncio coincidió con la salida de Chávez de Perú, después de que las autoridades peruanas finalmente le concedieran un salvoconducto para viajar a México. Según Reuters, la exfuncionaria abandonó el país en buen estado de salud y Perú mantiene la posibilidad de solicitar su extradición.
La normalización representa un giro importante después de meses de enfrentamientos diplomáticos, expulsiones, ruptura de relaciones y la intervención de Brasil para asumir la representación de los intereses mexicanos en Lima.
¿Qué provocó la ruptura entre México y Perú?
El origen inmediato de la crisis fue el asilo concedido por México a Betssy Chávez.
Chávez fue primera ministra durante el gobierno de Pedro Castillo y posteriormente enfrentó un proceso judicial por su presunta participación en el intento de ruptura del orden constitucional ocurrido el 7 de diciembre de 2022, cuando Castillo anunció la disolución del Congreso y un gobierno de excepción.
En enero de 2026, el Poder Judicial peruano informó que Chávez había sido sentenciada a 11 años, 5 meses y 15 días de prisión por su participación en el fallido golpe de Estado.
México, sin embargo, sostuvo una posición diferente. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum concedió a Chávez asilo diplomático, argumentando que existían razones de persecución política y que la medida estaba respaldada por la legislación mexicana y la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático.
En noviembre de 2025, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México afirmó oficialmente que el asilo había sido otorgado conforme al derecho internacional y rechazó la decisión de Perú de romper relaciones diplomáticas.
Perú, por su parte, consideró que México estaba interviniendo en sus asuntos internos y cuestionó que un caso que las autoridades peruanas consideraban penal fuera tratado como persecución política.

El salvoconducto que Perú se negó a entregar durante meses
Uno de los principales puntos de conflicto fue precisamente el salvoconducto que permitiría a Chávez salir de la embajada mexicana y viajar a México.
Durante meses, la ex primera ministra permaneció dentro de la representación diplomática mexicana en Lima. Perú había indicado que estaba analizando jurídicamente la solicitud mexicana y cuestionaba la aplicación de la Convención de Caracas.
La situación cambió ahora con la autorización para que Chávez abandonara el territorio peruano.
El desenlace permitió desbloquear uno de los principales obstáculos para la normalización bilateral.
¿Qué pasó con la embajada de México en Lima?
La ruptura diplomática provocó un hecho poco habitual: Brasil asumió la representación de los intereses diplomáticos de México en Perú.
En enero de 2026, Brasil aceptó hacerse cargo de los asuntos diplomáticos mexicanos a solicitud de México y con la aprobación de las autoridades peruanas. La medida incluía la custodia de las instalaciones, bienes y archivos de la embajada mexicana en Lima.
El cambio no significó que Chávez perdiera el asilo. El entonces canciller peruano Hugo de Zela explicó que Brasil simplemente actuaba en nombre de México y que esa modificación no alteraba la situación de la ex primera ministra.
De esta manera, la bandera brasileña pasó a representar la protección de los intereses mexicanos mientras los dos países permanecían sin relaciones diplomáticas.
¿Qué cambia ahora para México y Perú?
Los dos gobiernos acordaron volver a establecer relaciones diplomáticas después de la salida de Chávez. Reuters informó que el acercamiento se produce también después de la llegada de un nuevo gobierno peruano y de señales de voluntad política para recomponer los vínculos.
El restablecimiento permitirá avanzar nuevamente en asuntos diplomáticos, cooperación bilateral y relaciones entre ambos países.
Sin embargo, el acuerdo no elimina todas las diferencias políticas. La situación judicial de Pedro Castillo y las distintas posiciones de México y Perú sobre los acontecimientos de 2022 continúan siendo asuntos sensibles.
¿Por qué importa esta noticia a los latinos en Nueva York?
La crisis entre México y Perú tiene relevancia para las comunidades latinoamericanas en Estados Unidos porque ambos países tienen importantes comunidades migrantes en Nueva York y Nueva Jersey.
Para mexicanos y peruanos que viven en el área metropolitana, la normalización puede facilitar nuevamente la actividad consular y las relaciones oficiales entre sus gobiernos.
Además, el caso de Betssy Chávez vuelve a poner en el centro del debate latinoamericano temas como el asilo político, la persecución política, la soberanía nacional y el papel de las embajadas.
La salida de Chávez y el restablecimiento de relaciones marcan, por ahora, el cierre de uno de los episodios diplomáticos más tensos entre México y Perú en los últimos años.

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