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La histórica decisión preserva el derecho constitucional para millones de familias inmigrantes en Estados Unidos

NUEVA YORK — 30 de junio de 2026.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes el intento del presidente Donald Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento, al concluir que la Constitución protege el derecho de prácticamente todas las personas nacidas en territorio estadounidense a convertirse automáticamente en ciudadanos, independientemente del estatus migratorio de sus padres. La decisión representa una de las derrotas judiciales más importantes para la política migratoria impulsada por la actual administración y reafirma más de un siglo de precedentes constitucionales.  

El fallo, aprobado por una mayoría de seis jueces contra tres, mantiene vigente la interpretación de la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, que desde 1868 establece que todas las personas nacidas o naturalizadas en el país y sujetas a su jurisdicción son ciudadanos estadounidenses. La resolución también reafirma el precedente histórico del caso United States v. Wong Kim Ark de 1898, considerado la base moderna de la ciudadanía por nacimiento.  

Qué ocurrió

La controversia surgió después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva con el objetivo de negar la ciudadanía automática a los hijos nacidos en Estados Unidos de inmigrantes indocumentados y de algunas personas con visas temporales.

La administración argumentó que la Enmienda 14 nunca tuvo la intención de otorgar ciudadanía automática a hijos de personas que permanecen temporalmente o de manera irregular en el país. Según la Casa Blanca, la interpretación vigente durante décadas era demasiado amplia y debía revisarse.  

Sin embargo, tribunales federales bloquearon rápidamente la medida por considerarla probablemente inconstitucional. Finalmente, el caso llegó a la Corte Suprema, que decidió mantener intacta la interpretación histórica de la Constitución.  

Foto: NBC

Por qué Trump buscaba cambiar la ciudadanía por nacimiento

La ciudadanía por nacimiento, conocida jurídicamente como jus soli, significa que prácticamente cualquier persona nacida dentro del territorio estadounidense obtiene automáticamente la ciudadanía, salvo excepciones muy limitadas, como hijos de diplomáticos extranjeros o fuerzas enemigas durante una ocupación militar.

Desde hace años, Donald Trump sostiene que este principio incentiva la inmigración irregular y el llamado “turismo de nacimiento”, es decir, viajes realizados con el propósito de que un hijo nazca en Estados Unidos y obtenga la ciudadanía estadounidense.

Su administración defendió que el Congreso o los tribunales debían reinterpretar la frase “sujetas a la jurisdicción” incluida en la Enmienda 14 para excluir a determinados hijos de inmigrantes.  

Qué decidió la Corte Suprema

En su opinión mayoritaria, el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, concluyó que la Constitución, la historia legislativa y más de 125 años de jurisprudencia respaldan la ciudadanía automática por nacimiento.

La mayoría sostuvo que el precedente establecido en 1898 continúa siendo plenamente aplicable y que modificar un principio constitucional tan consolidado requeriría cambios mucho más profundos que una simple orden ejecutiva presidencial.  

Tres magistrados discreparon de esa interpretación y sostuvieron que la Corte debía reconsiderar el alcance original de la Enmienda 14.  

Qué significa para inmigrantes y familias latinas

Para millones de familias inmigrantes, especialmente aquellas procedentes de América Latina, la decisión elimina la incertidumbre jurídica que existía desde que la orden ejecutiva fue anunciada.

En términos prácticos, los bebés que nazcan en Estados Unidos seguirán siendo ciudadanos estadounidenses al momento de nacer, incluso si sus padres son inmigrantes indocumentados, solicitantes de asilo o poseen visas temporales, conforme a la interpretación constitucional vigente.  

Abogados especializados en inmigración consideran que el fallo evita que cientos de miles de niños nacidos cada año enfrenten dudas sobre su nacionalidad o acceso a documentos esenciales como pasaportes, números de Seguro Social y otros beneficios vinculados a la ciudadanía.  

Cómo afecta a la comunidad latina

La decisión tiene un impacto directo en comunidades de inmigrantes establecidas en ciudades como Nueva York, Newark, Jersey City, Paterson, Queens, El Bronx, Brooklyn y Staten Island, donde residen millones de familias originarias de México, República Dominicana, Ecuador, Colombia, Perú, El Salvador, Guatemala y otros países latinoamericanos.

Diversas organizaciones defensoras de los derechos civiles calificaron el fallo como una reafirmación de la igualdad constitucional y señalaron que evita crear distintas categorías de niños nacidos dentro del mismo país.  

Por su parte, sectores que apoyaban la medida presidencial sostuvieron que la decisión representa una oportunidad perdida para reformar el sistema migratorio mediante una interpretación diferente de la Constitución.  

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