Staten Island, Nueva York. Un inusual incidente obligó a retrasar el servicio del Staten Island Railway luego de que varios pavos salvajes invadieran las vías, interrumpiendo la circulación de trenes en al menos dos ocasiones en el mismo día.

De acuerdo con reportes, los animales fueron vistos sobre los rieles cerca de estaciones como Old Town y St. George, lo que obligó a los conductores a detener las unidades por seguridad. Los pavos finalmente se dispersaron tras el uso reiterado de bocinas, pero provocaron demoras en el servicio en un lapso de menos de dos horas.

Pavos en los rieles del Staten Island Railroad

Un problema poco común… pero cada vez más frecuente

Aunque el incidente generó sorpresa, no se trata de un hecho aislado. En Staten Island, los pavos salvajes se han convertido en una presencia habitual y, en algunos casos, problemática. Se les ha visto bloqueando calles, en los techos de las casas, en jardines de casas, deteniendo autobuses e incluso causando retrasos en el tránsito urbano.

Estos animales forman parte del paisaje local desde finales de la década de 1990, cuando un pequeño grupo de pavos domésticos fue liberado y comenzó a reproducirse en libertad. Desde entonces, la población ha crecido de forma sostenida.

Actualmente, se estima que cientos de pavos salvajes habitan en Staten Island, generando situaciones que algunos residentes califican como “molestas” o incluso riesgosas para peatones y conductores.

Problemas recurrentes del tren

El sistema ferroviario de Staten Island, que conecta comunidades desde Tottenville hasta St. George, suele enfrentar diversos inconvenientes operativos a lo largo del año. Entre los más comunes se encuentran:

  • Fallas técnicas o eléctricas en las vías
  • Problemas de señalización
  • Retrasos por condiciones climáticas
  • Incidentes en las vías (personas o animales)

El caso de los pavos se suma a esta última categoría, evidenciando cómo factores externos pueden afectar el servicio.

Seguridad y protocolos

Las autoridades de transporte suelen aplicar medidas de precaución estrictas ante cualquier obstáculo en las vías. En estos casos, los trenes reducen la velocidad o se detienen completamente hasta garantizar que la vía esté despejada, evitando riesgos tanto para los animales como para los pasajeros.

También se utilizan bocinas o parlantes instalados para ahuyentar a las aves, a veces sin éxito.

Una convivencia complicada

El crecimiento de la población de pavos ha generado opiniones divididas entre los residentes. Mientras algunos los consideran parte del ecosistema urbano, otros los ven como una plaga que afecta la movilidad y la seguridad.

El reciente incidente en el tren refleja un fenómeno más amplio: la convivencia entre vida silvestre y urbanización en Staten Island, donde estos animales continúan ganando espacio… incluso sobre las vías del tren.

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