Autoridades de Nueva York impulsan solución bipartidista para frenar el fraude en tarjetas SNAP y EBT

Staten Island, NY — Las políticas públicas relacionadas con el programa Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP) —antes conocido como “food stamps”— han sido objeto de creciente preocupación entre líderes electos debido al aumento de casos de fraude que afectan tanto a beneficiarios como a los contribuyentes. Esta semana, representantes locales anunciaron una iniciativa legislativa conjunta para reforzar la seguridad en el uso de las tarjetas de asistencia y proteger millones de familias que dependen de este apoyo federal.

¿Qué proponen las autoridades?

La congresista Nicole Malliotakis, quien representa el 11.º distrito del Congreso, y la senadora estatal Jessica Scarcella-Spanton, de Nueva York, presentaron un esfuerzo bipartidista que busca combatir el fraude relacionado con las tarjetas EBT y los beneficios SNAP mediante una serie de reformas en los sistemas actuales.

Su propuesta principal incluye la implementación de tecnología EMV —el mismo chip de seguridad que usan la mayoría de tarjetas bancarias— en las tarjetas de beneficios, eliminando gradualmente las tarjetas con banda magnética vulnerables al “skimming” y a la clonación. A nivel federal, la legislación propuesta por Malliotakis, el H.R. 7316 SNAP Payment Security and Fraud Prevention Act of 2026 (Ley de Seguridad de Pagos y Prevención del Fraude de SNAP de 2026, de la Casa de Representantes), exigirá que los estados adopten esta tecnología antes de 2030.

En paralelo, la medida que Scarcella-Spanton respalda en la Legislatura estatal requeriría que los EBT cumplan con los estándares de seguridad de la industria antes del 21 de junio de 2026, un plazo cercano al inicio del verano.

¿De qué se trata el fraude SNAP y EBT?

El fraude en el programa SNAP suele ocurrir cuando delincuentes acceden ilegalmente a los fondos de los beneficiarios, frecuentemente a través de dispositivos de “skimming” colocados en terminales de pago o cajeros automáticos. Estos dispositivos copian la información de la tarjeta EBT, permitiendo que los ladrones clonen los datos y gasten los beneficios sin autorización.

Este tipo de robo ha sido documentado en grandes cantidades en Nueva York y otras partes del país. Por ejemplo, entre agosto de 2023 y marzo de 2025 las autoridades locales procesaron más de 140,000 solicitudes de reembolso por beneficios SNAP robados, con más de $43 millones en beneficios aprobados para víctimas de EBT robado en la ciudad de Nueva York.

A nivel federal, entre octubre de 2022 y diciembre de 2024 los estados reportaron más de $320 millones en robos de beneficios SNAP, un dato que resalta la magnitud del problema en todo el país.

Qué tan extendido está el programa y quiénes lo usan

El programa SNAP es el mayor programa de asistencia nutricional en EE. UU., atendiendo a alrededor de 42.1 millones de personas cada mes, lo que equivale a más del 12% de la población estadounidense.

En el estado de Nueva York, casi 3 millones de personas reciben beneficios SNAP mensualmente, representando aproximadamente el 14.8 % de la población estatal.

Aunque no existen cifras oficiales específicas desglosadas por ciudad o demografía —como cuántos beneficiarios son latinos en Staten Island o áreas cercanas— las estadísticas nacionales señalan que ciertos grupos, incluyendo hispanos/latinos, afroamericanos y familias con niños, tienden a estar sobrerrepresentados entre los beneficiarios debido a desigualdades económicas estructurales, según algunas fuentes periodísticas.

Impacto para contribuyentes y beneficiarios

El fraude no sólo afecta a los participantes del programa, sino también a los contribuyentes que financian SNAP a través de impuestos federales y estatales. Cada dólar perdido por fraude representa fondos que no llegan a quienes realmente dependen de la asistencia para comprar alimentos básicos.

Además, el robo de beneficios puede ser devastador para familias de bajos ingresos que confían en estos recursos para alimentar a sus hijos, pagar alquiler o cubrir otras necesidades esenciales.

Por qué una solución bipartidista

En sus declaraciones, Malliotakis subrayó que modernizar el sistema fortalecerá las salvaguardas contra el abuso, protegerá los fondos de los contribuyentes y garantizará que los beneficios lleguen a quienes verdaderamente los necesitan.

Por su parte, Scarcella-Spanton resaltó que su oficina ha recibido numerosas quejas de residentes, incluidos adultos mayores, que vieron desaparecer sus beneficios tras compras rutinarias, lo que los obliga a reorganizar sus presupuestos familiares de manera extrema.

¿Cuándo entrarían en vigor estas reformas?

  • La propuesta estatal que exige chip EMV en tarjetas EBT tiene como fecha límite el 21 de junio de 2026.
  • La legislación federal buscaría una implementación completa para el año 2030, con pasos graduales hacia la adopción total de tarjetas con chip.

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