Ciudad de México, 6 de noviembre de 2025 — La presidenta de México informó este miércoles que interpuso denuncia penal tras haber sido víctima de acoso callejero durante un recorrido público en el Centro Histórico. El incidente, que quedó registrado en vídeo, ha convertido en símbolo una problemática mayor: el acoso y la violencia contra las mujeres en el país.

¿Qué sucedió?
Mientras caminaba desde el Palacio Nacional hacia la Secretaría de Educación Pública, un hombre aparentemente en estado de ebriedad se acercó por la espalda a la mandataria, intentó besarla sin consentimiento y realizó tocamientos indebidos.
Horas después, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC) informó que el presunto agresor, identificado como Uriel “N.”, de 33 años, fue detenido y acusado por al menos tres casos de acoso en la zona.
Declaraciones de la Presidenta
En su conferencia matutina, Sheinbaum señaló:
“Decidí levantar denuncia, porque esto es algo que viví como mujer, pero que lo vivimos todas las mujeres en nuestro país… ¿Si le hacen esto a la presidenta, qué va a pasar con todas las otras mujeres?
Añadió que ninguna persona tiene derecho a vulnerar el espacio personal y que dichas conductas no deben normalizarse:
“Nuestro espacio personal nadie lo debe vulnerar… ni siquiera por la condición de presidente ni mujer ni ciudadana.”
Llamado institucional y medidas anunciadas
El gobierno federal, a través de la Secretaría de las Mujeres, emitió un pronunciamiento de repudio al incidente, afirmando que “la cultura del machismo que normaliza y perpetúa estas agresiones no tienen cabida en nuestro país”.
Sheinbaum anunció que instruyó a la secretaria Citlalli Hernández a revisar en qué entidades federativas el acoso callejero no está tipificado como delito penal, con el fin de armonizar la legislación en todo el territorio nacional. Además, adelantó el lanzamiento de una campaña nacional contra el acoso sexual callejero.
Contexto y relevancia
- Estudios recientes estiman que alrededor del 45 % de las mujeres en México han vivido algún tipo de acoso en espacios públicos, mientras que hasta un 94 % de esos casos no se denuncian.
- Organismos internacionales como ONU Mujeres respaldaron el pronunciamiento, recordando que cualquier forma de hostigamiento, abuso o acoso es una violación de los derechos humanos.
¿Qué implica para la agenda de género?
El fenómeno cobró relevancia no sólo por la figura presidencial, sino por lo simbólico: si una mandataria es violentada en el espacio público, la vulnerabilidad de mujeres comunes se visibiliza aún más. La acción de denunciar se vuelve mensaje de empoderamiento y de exigencia de justicia.
Además, la iniciativa de revisar la tipificación legal y lanzar campañas de sensibilización puede marcar un antes-y-después en la política de combate a la violencia de género en México.
En resumen
La agresión a la presidenta Sheinbaum pone de relieve la urgencia de reforzar medidas de protección, accesos a la justicia, leyes sancionadoras y campañas de cultura de respeto hacia las mujeres. Al convertir su experiencia personal en un llamado institucional, la mandataria busca que este episodio sirva de motor para un cambio real en la prevención y sanción del acoso sexual.

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