Visita de políticos a Washington por el polémico gasoducto que afectaría partes de Staten Island

Washington D.C. / Nueva York – 20 de octubre de 2025 — Una delegación de congresistas del Estado de Nueva York viajó esta semana a Washington para instar al gobierno federal y al estatal a revisar con detenimiento el proyecto de gasoducto denominado Northeast Supply Enhancement (NESE), el cual está planteado para pasar bajo el fondo marino cerca de Staten Island y la Península de Rockaway.

¿Qué parte de Staten Island estaría afectada y cómo?

Según la carta enviada por los representantes al gobierno estatal, el proyecto propone “enterrar 17 millas de tubería de gas de esquisto bajo el fondo oceánico en aguas ecológicamente sensibles cerca de Staten Island y la península de Rockaway”.
La infraestructura abarcaría un tramo que se extiende aproximadamente 2 millas desde la costa de Staten Island hacia Raritan Bay y Lower New York Bay.

Foto: Williams Company / En rojo: Tubería adicional propuesta /
En amarillo: Estación de compresión propuesta


Para los residentes del distrito, esto implica potenciales riesgos en sus áreas costeras del este y sur de Staten Island, incluyendo la zona de Lower New York Bay, donde podrían sentirse los impactos de construcción (dragado, vibraciones) o futuros riesgos hidrogeológicos.
También se advierte que la obra requeriría excavar y remover sedimentos marinos que contienen contaminantes como arsénico, plomo, PCBs, mercurio y dioxinas.
Las preocupaciones se extienden a comunidades de orilla, pesca comercial, recreación y turismo local que podrían verse afectadas por alteraciones al ecosistema costero.

Qué decían los políticos y con quién se reunieron

La carta, fechada el 15 de octubre de 2025, fue firmada por los congresistas Jerrold  Nadler, Dan  Goldman y otros ocho miembros de la delegación de Nueva York en la Cámara de Representantes.


En el texto se lee:

“Este proyecto, que enterraría 17 millas de tubería de gas de esquisto bajo el fondo del mar en aguas ecológicamente sensibles cerca de Staten Island y la península de Rockaway, plantea implicaciones significativas de salud pública, justicia ambiental, y ecosistemas marinos.”
La delegación sostuvo reuniones con funcionarios de la Federal  Energy  Regulatory  Commission (FERC) y con la New  York  State  Department  of  Environmental  Conservation (NYSDEC) para exigir que se aplique la sección 401 de la Ley de Agua Limpia y que se realice una revisión rigurosa del permiso estatal de calidad del agua antes de avanzar.
Asimismo, los congresistas pidieron que se informara públicamente si los residentes de Staten Island recibirían algún beneficio, o si simplemente asumirían los riesgos sin compensación.

Foto: Williams Company

Cómo el gobierno evalúa el proyecto, presupuesto y decisión pendiente

El ambicioso gasoducto ha sido evaluado por la empresa promotora Williams  Companies según su página oficial, la cual describe que el proyecto incluye bucles de tubería, modificación de instalaciones existentes, y montaje tanto terrestre como marítimo para Queens y el condado de Richmond (Staten Island).
La carta de los congresistas señala un costo estimado en US$ 926.5 millones para construir la tubería.
Además, los usuarios residenciales podrían terminar pagando la obra con aumentos en tarifas, estimándose que esta carga podría alcanzar “más de US$ 3.2 mil millones” para los neoyorquinos en 15 años, a cerca de US$ 7.50 al mes cada uno.
El gobierno estatal, por su parte, tiene pendiente la decisión de otorgar la certificación de calidad del agua (“Water Quality Certification” bajo la sección 401) que impide que la FERC autorice el proyecto sin dicho permiso.
Algunos medios reportan que la comisión de New  York  State  Public  Service  Commission (PSC) ya dio respaldo a una variante del proyecto en septiembre de 2025, aunque no representa aprobación definitiva de la tubería

Reacciones en Staten Island

El presidente del condado, Vito  Fossella, ha sido directo al advertir que Staten Island “soportará todos los riesgos y cargas sin recibir beneficios”, y señaló que la construcción del gasoducto podría perturbar sedimentos contaminados y ecosistemas locales de agua.
Organizaciones de justicia ambiental también han expresado su oposición citando el precedente de que Staten Island ha sido “la zona predeterminada” para proyectos indeseados, y piden mayor consulta comunitaria.

Qué sigue y cuándo se podría decidir

  • La NYSDEC aún tiene que decidir si concede o deniega la certificación 401, lo que desencadenará o detendrá el proceso federal.
  • El proyecto, de avanzar, estaría dirigido a entrar en servicio en 2027 según los planes de Williams.
  • Si se rechaza, el gobierno estatal podría decidir apoyar alternativas más ecológicas de suministro energético, o requerir que la empresa modifique el proyecto para reducir impactos costeros.
  • La delegación neoyorquina ha indicado que seguirá solicitando audiencias públicas y estudio de impacto específico para Staten Island antes de cualquier permiso otorgado.

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