Nueva York, septiembre de 2025 — El magnate mexicano Carlos Slim, a través de su empresa FCC Construcción, ha ganado el contrato para diseñar y construir la Fase 2 de la línea Q del metro de Nueva York, un ambicioso proyecto que busca extender el servicio desde la calle 96 hasta la calle 125 en East Harlem.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) confirmó que la licitación, valorada en más de 1,7 mil millones de dólares, contempla la excavación de túneles, la construcción de tres estaciones (en las calles 106, 116 y 125), así como nuevas conexiones con el sistema de metro y trenes de cercanías. Según la MTA, esta fase permitirá beneficiar a más de 300.000 residentes de Harlem, brindando acceso directo a Midtown y al sur de Manhattan. Sin embargo, todo el proyecto es de $3.4 billones en inversión federal.

La gobernadora Kathy Hochul destacó que el proyecto “representa justicia social y económica para Harlem, una comunidad históricamente marginada en materia de transporte”.
Staten Island y la conexión con la línea Q
Aunque Staten Island no cuenta con conexión directa al metro de Nueva York, los residentes que crucen en ferry desde St. George Ferry Terminal hacia Manhattan podrán acceder fácilmente al área de obra de la línea Q. Desde la terminal de Whitehall (South Ferry), las opciones más prácticas incluyen tomar la línea R en Whitehall-South Ferry, hacer conexión con la línea Q en Times Square–42 St, o bien usar la línea 4 o 5 desde Bowling Green hacia el norte, con trasbordo en 86 St para conectar con la Q. De esta forma, el proyecto también representa una nueva alternativa para los isleños que se trasladan hacia Harlem.
Inversión y relevancia internacional
El contrato otorgado a FCC Construcción, filial del grupo Carso de Slim, refuerza la presencia de empresas latinoamericanas en proyectos de infraestructura en Estados Unidos. Según datos de la MTA, el costo total estimado de la Fase 2 asciende a 7,7 mil millones de dólares, financiados en parte por fondos federales y estatales.

Este acuerdo convierte a Slim en un actor clave en la modernización del sistema de transporte de Nueva York, al tiempo que genera empleos y desarrollo económico en la ciudad.
El recuerdo del colapso en México
El anuncio también revive las críticas hacia las inversiones de Slim en sistemas de transporte, particularmente tras el colapso en 2021 de un tramo de la Línea 12 del Metro de Ciudad de México, donde su constructora participó en la edificación. El accidente dejó 26 muertos y más de 70 heridos, lo que llevó a cuestionamientos sobre la seguridad y calidad de las obras. Si bien la compañía asumió parte de los costos de reparación, el episodio sigue siendo un referente incómodo en la trayectoria internacional de Slim.
Una red de metro neoyorquino con inversión millonaria
La ampliación de la línea Q en Harlem marca un hito en la infraestructura del metro de Nueva York, combinando inversión extranjera con el objetivo de brindar mayor equidad en el acceso al transporte. Para Staten Island, aunque indirectamente, abre nuevas oportunidades de movilidad hacia el norte de Manhattan. Sin embargo, el recuerdo del accidente en México también obliga a mirar con atención la ejecución y supervisión de este megaproyecto.

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